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4.4 Prevención de enfermedades respiratorias

Enfermedades Respiratorias

Aparato respiratorio
Fuente: Medline Plus, (2023).

El aparato respiratorio está compuesto por un conjunto de órganos que participan en la respiración, incluyendo la nariz, garganta, laringe, tráquea, bronquios y pulmones (Figura 1). Las enfermedades pulmonares se clasifican en tres tipos principales (Calero Blázquez, 2012; MedlinePlus, 2023):

  • Enfermedades de las vías respiratorias: Afectan los conductos (vías aéreas o respiratorias), las cuales transportan oxígeno y otros gases dentro y fuera de los pulmones, causando estrechamiento u obstrucción de las vías respiratorias. Afectan a los pulmones y otras partes del aparato respiratorio, producidas por infecciones, el consumo de tabaco, inhalación de humo de tabaco del ambiente, exposición al radón u otras formas de contaminación del aire (Instituto Nacional del Cáncer, 2023). Dentro de estas enfermedades se incluyen el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPO), bronquiolitis, bronquitis, enfisema, cáncer de laringe, cáncer de pulmón, resfriado común, tuberculosis, influenza, sinusitis, faringitis, tos persistente, neumonía, sarcoidosis, silicosis y amigdalitis.
  • Enfermedades del tejido pulmonar: Afectan la estructura del tejido pulmonar, cuya cicatrización o inflamación hace que los pulmones no se puedan expandir totalmente (enfermedad pulmonar restrictiva), haciendo que sea más difícil captar oxígeno y liberar dióxido de carbono a través de los pulmones.
  • Enfermedades de circulación pulmonar: Son aquellas que afectan los vasos sanguíneos en los pulmones, causadas por la coagulación, cicatrización o inflamación de éstos, afectando la capacidad para captar oxígeno y liberar dióxido de carbono a través de los pulmones.

Las enfermedades virales respiratorias se diseminan mediante el contacto con gotitas provenientes de la nariz y de la garganta de una persona infectada, las cuales contienen el virus y se liberan al aire cada vez que se tose o estornuda, pudiendo diseminarse también a través de las superficies en las que caen las gotitas. Los indicios de las infecciones respiratorias son fiebre, dolor de garganta, escalofríos, tos, dolor de cabeza, goteo nasal, dolores corporales, cansancio y molestias generales (MSK, 2023).

Clasificación

Las enfermedades respiratorias pueden clasificarse por (Calero Blázquez, 2012; García et al., 2011; MSK, 2023; Pharma, 2020; Synlab, 2021):

  • Origen de la infección: Es de las clasificaciones más populares, clasificándose como infecciones agudas de las vías respiratorias altas cuando se producen en la nariz, senos paranasales, faringe y laringe, o bien, como infecciones agudas de las vías respiratorias bajas, cuando su origen es en la tráquea, bronquios y pulmones.
  • Tipos de Virus: Son una causa importante de infecciones del tracto respiratorio, manifestándose a través de un resfrío común o enfermedades graves. Una de las principales causas de morbilidad y mortalidad pediátrica alrededor del mundo. Los que con mayor frecuencia se involucran en las infecciones respiratorias y que comparten la capacidad de transmitirse de persona a persona son el rinovirus, virus sincitial respiratorio (VSR), coronavirus, adenovirus, virus parainfluenza, virus de la gripe.
  • Origen laboral: Son aquellas que se producen por el ambiente en el que se desarrollan las actividades laborales, como la Silicosis (exposición a polvos minerales), fibrosis pulmonar (exposición al amianto) o neumonitis por hipersensibilidad (exposición a antígenos orgánicos).
  • Bacterianas: Son aquellas que son causadas por bacterias patógenas, es decir, que causan enfermedades infecciosas como la Mycloplasma pneumoniae y Chlamydophila pneumoniae.
  • Infecciosos: Cuando son causados por bacterias o virus, siendo el virus un agente patógeno que se replica dentro de una célula y provoca una enfermedad como la gripe.
  • Crónicos: Son aquellas enfermedades persistentes y de larga evolución como el asma, en los cuales el paciente puede tener recaídas, remisión y tener síntomas más adelante.

Enfermedades respiratorias más comunes

Dentro de las enfermedades respiratorias más comunes que afectan las vías respiratorias altas (garganta, nariz, bronquios y tráquea) o bajas (pulmones) se encuentran (Clínica San Pablo, 2022; MSK, 2023; Pharma, 2020):

  • Amigdalitis: Se conoce también como anginas y es un dolor producido en la garganta.
  • Asma: Enfermedad crónica causada por la inflamación de los bronquios, causando dificultad para respirar, fatiga, insomnio, silbidos en el pecho e imposibilidad para realizar tareas en el día a día. Tienen como origen factores como el humo, ácaros, polen o aire frío.
  • Bronquitis: Enfermedad que puede ser contagiosa y que consiste en la inflamación de los bronquios, conllevando dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos incesante, y en algunos casos fiebre. Causada por el humo del tabaco, contaminación ambiental y emisión de gases industriales.
  • Cáncer de Pulmón: Quinto lugar entre los tipos de cáncer que provocan el mayor número de muertes a nivel mundial, producida principalmente por el tabaco, pero también puede ser producida por sustancias químicas y contaminación ambiental.
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): Tercer lugar de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, provocando la inflamación del pulmón y): Tercer lugar de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, provocando la inflamación del pulmón y destrucción de alvéolos pulmonares. Causada por el tabaco, se presenta con tos, dificultad para respirar y sibilancias.
  • Faringitis: Puede producirse por un resfriado, gripe o bacteria. Si es producido por bacteria produce fiebre y corresponde a la inflamación de la faringe que provoca placas de color blanco, hinchazón de los ganglios linfáticos del cuello y dolor de garganta.
  • Neumonía: Enfermedad grave y principal causa de muerte entre niños menores de 5 años, tiene como síntomas dolor en el tórax, respiración rápida, fiebre, escalofríos, tos y pérdida del apetito. Es causada por una bacteria llamada Streptococcus pneumoniae.
  • Resfriado Común: Infección vírica que afecta la nariz y garganta, produciendo estornudos, mocos, tos y congestión nasal, en ocasiones fiebre y dolor de cabeza. Es inofensivo, pero podría desencadenar otitis, asma, sinusitis o infecciones como faringitis, laringitis, neumonía o bronquiolitis si no se trata.
  • Rinitis: Inflamación de la mucosa nasal de origen alérgico, viral o bacteriano y se caracteriza por provocar picor de nariz, estornudos, congestión y secreción nasal.
  • Rinosinusitis: Causa dolor en la zona de la frente, ojos y nariz, con malestar general, fiebre y secreción nasal, producidos por la infección de la mucosa que recubre la nariz y senos paranasales. Puede ser provocada por una bacteria si la temperatura sube de los 39°C.

Recomendaciones para evitar enfermedades respiratorias en condiciones ambientales desfavorables

  • Hidratación adecuada: Beber abundantes líquidos, preferentemente agua, para mantener las vías respiratorias húmedas y facilitar la eliminación de mucosidad.
  • Consumo de alimentos ricos en vitamina C: Incluir frutas cítricas como naranjas, mandarinas, limones, pomelos y kiwis en tu dieta. La vitamina C fortalece el sistema inmunológico y puede ayudar a prevenir infecciones respiratorias.
  • Lavado frecuente de manos: Lavarse las manos con regularidad, especialmente antes de comer y después de toser o estornudar, para evitar la propagación de gérmenes.
  • Evitar el contacto cercano: Minimizar el contacto cercano con personas enfermas o que presenten síntomas respiratorios. Mantener una distancia segura puede ayudar a prevenir la transmisión de enfermedades.
  • Usar pañuelos desechables: Si tienes que estornudar o toser, utiliza un pañuelo desechable o la parte interna de tu codo para cubrir la boca y la nariz. Esto evita la dispersión de gotas respiratorias que pueden contener gérmenes.
  • Ventilación adecuada: Asegurarte de que los espacios cerrados estén bien ventilados. Abrir ventanas y permitir la circulación de aire fresco puede reducir la concentración de patógenos en el ambiente.
  • Uso de mascarillas: En situaciones de alta concentración de partículas en el aire, como la contaminación atmosférica, considera el uso de mascarillas respiratorias diseñadas para filtrar partículas finas.
  • Evitar el tabaquismo: El humo del tabaco irrita las vías respiratorias y debilita el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de infecciones respiratorias.
  • Ejercicio regular: Mantener un nivel adecuado de actividad física puede fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la función pulmonar.
  • Descanso adecuado: Dormir lo suficiente es esencial para mantener un sistema inmunológico saludable y permitir que el cuerpo se recupere.
  • Mantener un ambiente limpio: Reducir la exposición a alérgenos y contaminantes en el hogar, como el polvo y el moho, para prevenir problemas respiratorios.
  • Vacunación: Considera vacunarte contra enfermedades respiratorias, como la gripe, si es apropiado según las recomendaciones de tu médico.

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